Incertidumbre en la Terminal: el Concejo debate su concesión pero los trabajadores no fueron notificados
El edificio, que es la primera cara de Necochea para los turistas, sufre un deterioro alarmante. Una empresa busca quedarse con el predio por tres décadas y promete un polo gastronómico, pero reina la falta de información.
Boleterías abandonadas, aberturas en el techo, baños rotos y severas fallas edilicias. Esa es la primera imagen que reciben los turistas al llegar en micro a Necochea. Para revertir esta decadencia histórica, agravada hoy por la parálisis de la obra pública nacional y la falta de fondos municipales, el Ejecutivo local busca entregar la Terminal de Ómnibus en concesión privada.
Sin embargo, el proyecto genera controversia vecinal. Si bien nadie discute la urgencia de reparar el predio, las críticas apuntan a la falta de transparencia y al extenso plazo de concesión propuesto: 30 años.
La inquietud es aún mayor puertas adentro. Trabajadores del lugar manifestaron su preocupación al asegurar que no existió comunicación alguna respecto a las reformas o al supuesto paseo comercial y gastronómico que se instalaría allí. Mientras los concejales ya se reunieron la semana pasada con Guillermo Rodríguez, representante de Gestión ETON SA (la única empresa oferente), los comerciantes y empleados de la terminal siguen a ciegas sobre su futuro laboral.
De aprobarse el pliego en el recinto, la empresa privada deberá hacerse cargo de una reestructuración total. Las obras obligatorias incluyen techar el sector de dársenas, cambiar todo el techo principal, mejorar la fachada y reacondicionar las veredas. Por ahora, el proyecto avanza en los despachos mientras los trabajadores esperan respuestas.
