Ya se puede acceder a la Receta Electrónica desde la app Mi Argentina
Esta nueva herramienta, impulsada por el Ministerio de Salud junto a la Secretaría de Innovación, facilita el acceso desde el celular y optimiza el seguimiento de los datos sanitarios de los pacientes.
Un avance hacia la digitalización en salud Los ciudadanos ya tienen la posibilidad de consultar las recetas de sus medicamentos directamente desde su teléfono móvil mediante la aplicación Mi Argentina. Esta nueva funcionalidad permite visualizar todas las prescripciones emitidas en los últimos 60 días, siempre que provengan de sistemas anotados en el Registro Nacional de Plataformas Digitales de Salud (ReNaPDiS).
Esta iniciativa marca un hito en la unificación del sistema sanitario digital, centralizando datos que antes se encontraban dispersos. La tecnología detrás de esto se basa en la Clave Única de Identificación de Receta (CUIR), un código nacional que enlaza cada receta médica con el CUIL del paciente de forma precisa y sin registros duplicados.
Pasos para activar la función en la app Para poder ver las indicaciones médicas, el usuario debe autorizar el acceso y vincular el servicio de la siguiente manera:
- Dirigirse al menú de “Suscribir servicios”.
- Entrar en el apartado de “Salud” y localizar la opción de “Recetas electrónicas”.
- Presionar el botón “Agregar” y, a continuación, “Adherir servicio”.
Una vez completado este proceso, el usuario podrá ver sus recetas emitidas simplemente ingresando al botón "Salud" en la pantalla de inicio de la aplicación.
Privacidad y antecedentes del proyecto El sistema está diseñado bajo estrictos estándares internacionales y protocolos de seguridad que garantizan la absoluta confidencialidad y protección de los datos; únicamente el titular puede visualizar sus recetas.
Este desarrollo es fruto del trabajo continuo entre el Ministerio de Salud y la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología para modernizar la salud pública. Como antecedente, la prescripción electrónica de medicamentos se implementó en enero de 2025 y, para julio de ese mismo año, su uso se expandió a todo tipo de órdenes médicas, abarcando estudios, prácticas y equipamiento. El objetivo principal es poner la tecnología al servicio de un sistema sanitario más transparente, seguro y moderno.
