Una familia necesitó casi $1,5 millones en mayo para no ser pobre, según informó el INDEC
El costo de vida volvió a registrar un incremento durante mayo y obligó a las familias argentinas a destinar mayores ingresos para cubrir sus necesidades básicas. De acuerdo con el último informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), un hogar compuesto por dos adultos y dos hijos requirió ingresos mensuales de $1.498.741 para mantenerse por encima de la línea de pobreza.
El organismo también indicó que esa misma familia necesitó reunir al menos $681.246 para cubrir exclusivamente los alimentos esenciales y evitar caer en situación de indigencia. Los datos corresponden a la evolución de la Canasta Básica Total (CBT) y de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), indicadores utilizados para medir los niveles de pobreza e indigencia en el país.
Durante mayo, la canasta alimentaria registró una suba mensual del 2,4%, mientras que la canasta total avanzó un 2,0%. Ambas variaciones estuvieron alineadas con el comportamiento general de los precios, en un contexto marcado por una desaceleración inflacionaria respecto de períodos anteriores.
En lo que va de 2026, la canasta alimentaria acumula un incremento de 15,6%, mientras que la canasta total aumentó 14,5%. Si se compara con mayo del año pasado, los aumentos alcanzan el 36,2% y el 34,9%, respectivamente.
El informe también detalló los ingresos necesarios para otros tipos de hogares. Una familia integrada por tres personas necesitó más de $1,19 millones para superar la línea de pobreza, mientras que una conformada por cinco integrantes requirió más de $1,57 millones mensuales.
Los datos vuelven a poner en evidencia la distancia existente entre el costo de vida y los ingresos de gran parte de la población. Durante mayo, el Salario Mínimo Vital y Móvil se ubicó en $363.000, una cifra considerablemente inferior a los valores de las canastas básicas.
De esta manera, una familia tipo debió reunir más de cuatro salarios mínimos para cubrir el costo de la Canasta Básica Total. La situación continúa representando un desafío para numerosos hogares, especialmente aquellos que dependen de empleos informales o ingresos variables.
Pese a ello, algunos analistas consideran que la desaceleración de la inflación podría favorecer una recuperación gradual del poder adquisitivo durante los próximos meses, siempre que los salarios mantengan un ritmo de crecimiento superior al aumento de precios.
